Humberto Cerdio, menciona que es necesario vincular a las más de 3 millones 900 mil empresas micro conformadas por menos de 10 empleados según la Encuesta Nacional sobre Productividad y Competitividad de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (ENAPROCE) con el cooperativismo de ahorro y préstamo mexicano como una estrategia para llegar a más zonas del país, principalmente a las regiones excluidas por el sistema financiero tradicional.

“Si logramos acercar a todos los microempresarios mexicanos a una cooperativa de ahorro y préstamo ubicada en su territorio, podrán encontrar la solución al financiamiento que necesitan para reactivar su negocio”, explica el funcionario federal, quien destaca además que, en Alemania, una de las cinco potencias económicas mundiales, 80% de las pequeñas y medianas empresas trabajan en equipo con las cajas populares, como se conoce también a estas cooperativas del sector financiero.

Los severos estragos sociales y económicos producto de la pandemia mundial han acentuado las ya de por sí dolorosas brechas socioeconómicas. Las cooperativas, pone de relieve Humberto Cerdio, históricamente han sido las únicas empresas que se solidarizan con sus socios trabajadores ante las crisis. “Mientras empresas privadas lo primero que hacen es despedir a los empleados para reducir costos, las cooperativas, por su lógica de propiedad colectiva, hacen todo lo posible para preservar el trabajo”.

Cerdio Vázquez, Coordinador General de Desarrollo Empresarial y Banca Social del Instituto Nacional de la Economía Social (INAES), pone luz sobre un elemento por demás relevante en la actualidad: el origen del cooperativismo es en medio de momentos convulsos y de crisis, “recuperando empresas, generando otras nuevas, innovando, detonando valor y siempre poniendo al ser humano en el centro de las decisiones”.

“Cuando alcancemos el objetivo de que el ahorro cooperativo de todos los socios ahorradores impulse las empresas de ellos mismos, podremos transformar la cultura empresarial del país hacía un modelo más equitativo que genere bienestar para todos”, plantea Humberto Cerdio Vázquez.

Las sociedades cooperativas de ahorro y préstamo (Socaps) que hoy incluyen a más de 8 millones de mexicanos al sistema financiero formal, honrando a su naturaleza de colocar a las personas por encima de las ganancias atienden a la población más vulnerable que habitan regularmente en lugares en los que la banca comercial nunca llegará “por no serles rentable operar en esos territorios”, señala Humberto Cerdio, quién enfatiza también que “las cooperativas al ver más allá de la rentabilidad económica se enfocan principalmente en el bienestar de la comunidad, algo que me gusta llamar, rentabilidad social”.

La Confederación de Cooperativas de Ahorro y Préstamo en México (CONCAMEX), desempeña un papel protagónico ante este escenario de incertidumbre producto de la pandemia mundial aportando un espacio para la cooperación entre las cooperativas.

“Ante la crisis, las sociedades cooperativas de ahorro y préstamo definitivamente son el brazo que puede empujar al país a salir de esta situación, la Concamex promueve mecanismos de intercooperación que genera ventajas colectivas para aquellas cooperativas que libre y democráticamente deciden sumarse con ellos. Aquellas confederadas tienen como principal fortaleza poder trabajar de manera colectiva entre ellas y generar economías de escala, así como; beneficios sociales colectivos mayores para sus comunidades”, concluye Cerdio Vázquez.

Fuente: El Economista.

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